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Coach de vie à Paris

QUIEN SOY

Me llamo Marianela, por el nombre de un libro.

Nací en Uruguay, soy viajera, amante de la naturaleza, soñadora y apasionada.

En 2004 dejé mi país para cumplir un sueño: conocer el mundo y saber de qué era capaz estando sola y en entornos desconocidos. Desde entonces viví en Chile, España, Australia, Suiza y Francia (donde resido).

Me certifiqué como coach personal y profesional en 2015, para  trabajar con mujeres apasionadas que quieren transformar sus sueños en proyectos. Desde entonces, comprobé el impacto del desarrollo personal, la educación y la motivación como agentes de cambio y me hace feliz trabajar con clientes que me inspiran cada día. 

Además de mi trabajo como coach, escribo un libro sobre mujeres uruguayas que inspiran y trabajo en causas de bienestar animal e igualdad de género.

En las siguientes líneas, describo el camino de mi cambio profesional y lo que aprendí en el proceso.

MI HISTORIA

Estudié Relaciones Internacionales para trabajar en el sector humanitario, viajar y conocer otras culturas. Sin embargo, la realidad del mercado laboral de mi país me ofreció otras oportunidades. Hice un M.B.A. y desarrollé una carrera en ventas y comercio exterior, al mismo tiempo que colaboraba como voluntaria con algunos proyectos de  ONG locales.

En varias ocasiones intenté un cambio profesional hacia un trabajo de impacto social, sin embargo la oportunidad no llegó y enfoqué mi atención y pasión en mi pareja y nuestros viajes. Mientras, seguía tomando trabajos en ventas o cualquier puesto que me mantuviera ocupada y que me permitiera ganar un sueldo.

Y la vida siguió su curso y sin pedir permiso y a mis casi 40 años, me separé de mi esposo al mismo tiempo que perdí a mi padre, a lo cual siguió un cambio de casa y de trabajo.

Fue una etapa durísima, de mucha reflexión y preguntas. Tuve una gran toma de conciencia sobre muchas cosas. La primera fue que al haber puesto mi carrera profesional en segundo plano no había desarrollado un área de mi vida que era más importante de lo que pensaba. También, sobre cuánto esto había afectado negativamente mi vida de pareja. Me di cuenta que al fin, mi felicidad era enteramente mi responsabilidad y no dependía de una pareja, de una ciudad, de los viajes ni de mi trabajo. Y que el equilibrio en todas las áreas de la vida es clave para la felicidad en el largo plazo.

Un año después, dejé mi trabajo, viajé, exploré proyectos de negocios que tenía en mente y pensé en el futuro y el estilo de vida que quería tener.

Al final de ese período conocí a una coach con la cual hice un trabajo increíble. Gracias a ese coaching entendí que si no encontraba el trabajo que quería podía crearlo y entonces decidí intentar vivir de mi pasión (¡o mis pasiones!).

LO QUE APRENDI

El desarrollo personal abre puertas, da perspectiva, ayuda a avanzar, ofrece resultados y hace posible los cambios. Es importante pedir ayuda en distintos momentos de nuestra vida. Desde ese último coaching sigo trabajando sobre mi misma con distintos profesionales según la necesidad y el momento, también con libros y tomando cursos.

Es imposible esconderse de uno mismo: enfocar mi pasión en una o dos áreas de mi vida descuidando otras, no fue positivo para mi ni para mi entorno cercano. El equilibrio es la clave. Ahora me escucho más, tomo tiempo para conocerme y asumo mis necesidades sin cargarlas sobre los otros.

Es bueno y divertido vivir en el presente, pero es mejor hacerlo con una dirección: actuar con un propósito, en vez de vivir reaccionando a los distintos acontecimientos. Trabajo mi visión con regularidad para saber que voy en el buen camino. Reajusto cuando es necesario.

Si dejo las cosas para después no van a pasar. Si quiero algo más vale que empiece a trabajar para que eso ocurra desde ahora porque la vida se pasa rápido. Vale la pena dar una oportunidad a mi sueños de volverse proyectos.

Paciencia. La paciencia se trabaja, las cosas no llegan tan rápido como quiero, pero aprendo a resistir la tentación de pasar rápido a otra cosa. Sigo trabajando la paciencia conmigo y con el proyecto que quiero construir.

A no dar nada por sentado. Lo que me rodea hoy puede que no esté mañana. El hoy es todo lo que tengo y lo que construyo dentro mío es lo único que permanece en el largo plazo.

HOY

¡Quisiera transmitirte cuánto vale la pena que trabajes y luches por tus sueños y tus metas!

Que por más que el camino te parezca absurdo, largo e imposible, lo intentes. Que al menos te des una oportunidad de saber cuan lejos puedes llegar.

Que busques tu libertad financiera ya que sin ella, no hay libertad personal. Y que para obtenerla hay que invertir tiempo, hay que educarse, hay que pedir ayuda cuando es necesario. No hay atajos ni fórmulas mágicas.

Que no hay momento ideal para hacer las cosas, el momento ideal es cuando lo sientas. Cambié todo a la mitad de mi vida. Otras también lo hicieron. Es algo realista.

Que no hay garantías de nada, pero por lo menos podrás decirte que lo intentaste. Y si sale bien, cuánta felicidad y satisfacción va a traerte tus logros.

Que vivas según tus valores y tus necesidades y no según lo que la gente espera de ti.

Que detrás de una pasión y de lo que te hace sentir viva, están todas las respuestas.